CHILES POBLANOS RELLENOS DE QUESO

Los chiles poblanos son los chiles para rellenar por excelencia. Los puedes rellenar de lo que más te guste. Yo los hago de picadillo, de carne deshebrada, de camarones, de salpicón de jaiba y de salpicón de pescado, entre otros.

Pero los que más me gustan son los de queso. Me gusta rellenarlos con queso fresco de la región o con queso asadero “de hebra”, queso Oaxaca. Los chiles rellenos de queso siempre van capeados y los meto en un caldillo de tomate.

Ingredientes para 4 personas

4 Chiles Poblanos grandes asados
Sal y aceite de oliva
3 huevos grandes o 4 medianos
Harina cantidad necesaria
500 g De Queso fresco o Queso Oaxaca (cantidad necesaria)
Cebolla cambray (cebollita de rabo)
Aceite de maíz, soya o similar para freír


Para el caldillo de tomate
4 Tomates rojos (jitomates)
1 Diente de ajo grande
Sal
Una pizca de azúcar
Una pizca de orégano

Preparación:

  • Lava muy bien los chiles y sécalos con una toalla de cocina. Asa los chiles en la hornilla a fuego directo hasta que se tatemen muy bien. Los vas metiendo en una bolsa plástica para que suden

  • Retira toda la piel chamuscada de los chiles. Ábrelos con cuidado con un cuchillito y retira las semillas y venas. Ya están listos para rellenar

  • A mi me gusta sazonarlos con sal y aceite de oliva por dentro y por fuera
  • Rellena los chiles con queso fresco desboronado. A mi me gusta ponerle cebollita de rabo de las más chiquitas. Rebánalas fino con todo y rabo y revuelve con el queso

  • Rellena los chiles
  • Separa las claras de las yemas. Bate las claras con una batidora o con las varillas hasta que forme picos suaves. Añade las yemas y bate a baja velocidad hasta integrar.

  • Coloca suficiente harina de trigo en un plato y enharina los chiles uno por uno. Sacude el exceso. Para mí es mejor ir cocinando uno por uno.
  • Calienta aceite en una sartén antiadherente a fuego medio
  • Enharina un chile y mételo en el huevo batido, cúbrelo bien y con unas tenazas, una cuchara o de plano con la mano, llévalo a la sartén con el aceite caliente. Inclina un poco el sartén y pega el chile a la pared de la sartén para que se vaya cocinando, le vas dando vuelta hasta que se cocine por todos lados.

  • Prepara un platón con papel absorbente para colocar los chiles como vayan saliendo para retirar el exceso de aceite. Pero no los dejes ahí mucho tiempo porque sueltan el juguito del queso y no queremos perderlo, pásalos a otro plato.

Prepara el Caldillo

  • Muele en la licuadora los tomates con el ajo y un poco de agua hasta hacerlos puré
  • Calienta un poco de aceite en una cazuela, cacerola o sartén (cuela la salsa de tomate) Yo la cuelo directamente a la cacerola. Sazona el caldillo de tomate con sal, una pizca de azúcar y una pizca de orégano. Deja que se cocine. Pruébalo. Debe quedar una salsa ligera. (Hoy le puse epazote en lugar de orégano)

· Mete los chiles en la salsa y deja que den un pequeño hervor a fuego manso. Deja que se casen todos los sabores.

Nota: *. Cuando no están muy bonitos los tomates yo les pongo una parte de Knorr Caldillo de Tomate para molerlos.

  • Sirve con arroz y frijoles de la olla (tortillas de maíz recién hechas). Una delicia que no te puedes perder!